La cultura en la “cultura de seguridad”
02 Mar

La cultura en la “cultura de seguridad”

 El término cultura de seguridad, al igual que el de cultura, parece ser uno de esos conceptos escurridizos, que todo el mundo utiliza, con el que cada uno entiende  su bien entender y que se resisten a ser definidos y a conseguir un consenso aceptable. Por ello parece pertinente incluir este resumen comentado del artículo “The culture factor in safety culture” del sociólogo americano Ed Schein.

 Definición de cultura

Schein recomienda primero, dar la palabra a los que saben de esto, los antropólogos. Y en este sentido entender la cultura “como lo que un grupo ha aprendido en el proceso de solución de problemas para la supervivencia y la integración”. Es decir como “los supuestos tácitos y compartidos que han llegado a darse por sentados y que determinan el comportamiento”.

Una cuestión relevante entonces es cómo se descifran estos supuestos tácitos dados por sentado. Puesto que la cultura es un fenómeno compartido, el mejor enfoque para investigarlo es entrevistar a miembros seleccionados del grupo/organización en cuestión. En estas entrevistas de grupo la cultura modelo se presenta como un fenómeno de varios niveles, mejor pensado como un “estanque de lirios”. En la superficie la cultura se manifiesta en el tipo de clima que existe en la organización y en el comportamiento que muestran los miembros. El comportamiento mostrado se justifica generalmente por valores, pero el grupo descubre que hay una desconexión entre lo que ocurre y los valores que abraza. Por ejemplo, la mayoría de las organizaciones defienden el trabajo en equipo, pero se dan cuenta de que los sistemas de incentivos y recompensas que existen son de base individual. Otro ejemplo, se organizan reuniones para alcanzar acuerdos que no se mantienen y lo que efectivamente se acuerda se hace entre los líderes y los individuos fuera del grupo. En la superficie está el clima (lo que se observa que ocurre), pero lo que funciona son las asunciones básicas que están más en el fondo (y que no son observables a primera vista).

Para entender la seguridad debemos mirar tanto a las asunciones básicas, el esqueleto en la cultura de cada grupo en términos de creencias profundas y suposiciones sobre la importancia de la vida y la salud y las contingencias más superficiales que definen el comportamiento.

¿Qué “culturas” son relevantes?

Si la cultura es una propiedad de un grupo, ¿qué tipos de grupos necesitan ser analizados en términos de sus asunciones de seguridad? Los grupos relevantes pueden ser una nación, un grupo étnico, una religión, una ocupación, una profesión, una industria, una organización, una subunidad de una organización o incluso un equipo, que tengan una historia compartida.

Dentro de esa cultura habrá un conjunto de supuestos compartidos sobre cómo manejar los problemas de seguridad que pueden surgir y cómo afrontar la lesión y la muerte.

Además, cada organización tiene al menos tres subculturas genéricas – la de los “ejecutivos” que están preocupados principalmente sobre las condiciones financieras, la de los “ingenieros”, diseñadores y personal técnico de organización que se preocupan por la seguridad de los procesos y cómo minimizar el factor humano en las operaciones, y la de los “operarios”, la organización de línea que maneja la planta y que tiene que hacer frente a todas las sorpresas y anomalías que surgen incluso en las partes más estandarizadas de las operaciones.

Conclusión sobre la cultura

En lugar de tratar de desarrollar criterios o procesos amplios y etiquetarlos como “cultura de seguridad”, parece ser más interesante  un análisis más detallado de cómo se consideran las cuestiones de seguridad en diferentes unidades y grupos de trabajadores.

En otras palabras, si hemos de tomar los factores culturales en serio, tenemos que aceptar que el diablo está en los detalles. Sólo una mirada más refinada a esos detalles desentrañará los principios o procesos que se supone que la “cultura de seguridad” revela.

Conclusión sobre la mejora de la seguridad

Los riesgos y peligros que nos hacen querer “seguridad” no derivan de factores culturales. Derivan del trabajo mismo, de las tareas reales que tienen que realizarse que incorporan diversos tipos de riesgos. La cultura puede haber influido en el diseño de esas tareas y los factores culturales pueden influir en los tipos y grados de riesgo que queremos asumir, pero si queremos aumentar la seguridad en una situación de trabajo los miembros de las subculturas, los diseñadores, operarios y ejecutivos deben alinear sus intereses y trabajar juntos para minimizar los riesgos que más les preocupan.  Esto dará lugar a un programa eficaz de seguridad que consistirá en muchos componentes, reglamentos, programas de capacitación y sistemas de monitoreo. Este programa cambiará gradualmente el comportamiento que hará las cosas más seguras tanto para los operarios como para el público, y, como esos comportamientos se convierten en hábitos y normas, se incorporarán en las culturas de esas organizaciones.

Por supuesto, las normas, reglamentos y capacitación son necesarios y apropiados, pero para que los operarios de más bajo nivel informen de un problema de seguridad se requiere un clima en el que se puedan sentir psicológicamente seguros para hacerlo.

 

Referencia:

The culture factor in safety culture

Autor: Edgar H. Schein, 19 Sep 14

The Swiss Re Institute

Disponible en:

http://institute.swissre.com/search/?dialogueSearch=Edgar+H.+Schein

 

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