Modelos de evaluación de riesgos: Diferencias cualitativas y cuantitativas
12 Nov

Modelos de evaluación de riesgos: Diferencias cualitativas y cuantitativas

Las diferencias en las metodologías de varios modelos de evaluación de riesgos laborales (ERL) no se han informado de manera suficiente. El objetivo de este trabajo ha sido comprender las diferencias cualitativas y cuantitativas entre los modelos comunes de ERL en industrias típicas.

Se evaluaron los modelos de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), Australia, Rumanía, Singapur, Consejo Internacional de Minería y Metales (ICMM) y Control de Sustancias Peligrosas para la Salud (COSHH) y se estableció un marco teórico para un estudio comparativo.

Las comparaciones cualitativas mostraron que cada modelo ERL tenía sus propias fortalezas y limitaciones, y exhibió una distribución diversa en diferentes niveles para cada indicador de evaluación. Los modelos de Singapur, COSHH y EPA tuvieron una ventaja integral mucho mayor que los otros modelos para todos los indicadores. Las comparaciones cuantitativas demostraron que estos tres modelos también tenían una mayor capacidad para distinguir la diferencia en los índices de riesgo entre diferentes industrias. El modelo de Singapur tuvo la correlación más fuerte con los otros modelos.

Cada modelo posee sus propias fortalezas y limitaciones según sus principios metodológicos únicos. La combinación de los modelos EPA, Singapur y COSHH podría ser ventajosa para desarrollar una estrategia de ERL. Se requieren más estudios que comparen múltiples modelos en industrias clave.

 

Referencia:

Qualitative and quantitative differences between common occupational health risk assessment models in typical industries.

Autores: Fang Tian, Meibian Zhang, Lifang Zhou, Hua Zou, Aihong Wang, Mo Hao.

Journal of Occupational Health, 2018, Volume 60, Issue 5, Pages 337-347,

Disponible en:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6176034/

Estimación de la productividad en las evaluaciones económicas de las intervenciones de seguridad y salud en el trabajo: revisión sistemática
26 Abr

Estimación de la productividad en las evaluaciones económicas de las intervenciones de seguridad y salud en el trabajo: revisión sistemática

El efecto de las intervenciones de salud y seguridad en el trabajo (SST) sobre la productividad de los trabajadores es un elemento esencia, pero complejo, del valor de estos programas. La confiabilidad de los estudios de evaluación económica, con el objetivo de proporcionar orientación a los decisores en el campo de la salud y la seguridad laboral, depende, al menos en parte, de la precisión con que se miden los cambios de productividad. Nuestro objetivo es revisar los métodos utilizados para estimar los cambios de productividad en las evaluaciones económicas recientemente publicadas de las intervenciones de SST.

La productividad es un elemento clave del atractivo económico de invertir en SST. Los estudios de evaluación económica de SST se beneficiarían de una mayor estandarización metodológica en su enfoque para cuantificar el cambio de productividad. La investigación futura debería explicar mejor la incertidumbre metodológica que se produce al estimarla, a fin de demostrar el impacto que las elecciones y los enfoques particulares de la estimación de la productividad pueden tener en los resultados de la relación costo-eficacia.

 

Referencia:

Productivity estimation in economic evaluations of occupational health and safety interventions: a systematic review.

Autores: Steel J, Godderis L, Luyten J.

Scand J Work Environ Health. 2018 Feb 6. pii: 3715.

Disponible en:

http://www.sjweh.fi/show_abstract.php?abstract_id=3715

 

Escala de Abuso Psicológico Aplicado en el Lugar de Trabajo: versión reducida
26 Abr

Escala de Abuso Psicológico Aplicado en el Lugar de Trabajo: versión reducida

El principal objetivo del trabajo es desarrollar y validar una versión reducida de la Escala de Abuso Psicológico Aplicado en el Lugar de Trabajo: la EAPA-T-R.

La necesidad de más estudios sobre los comportamientos contraproducentes en el trabajo como el acoso, requiere de escalas más cortas que al mismo tiempo no comprometan su validez de contenido.

Con la versión corta de la escala se realizaron dos estudios  para evaluar sus propiedades psicométricas y asegurar la validez externa del EAPA-T-R. Se realizaron análisis de correlación y regresión para reducir la escala actual de 12 ítems a una escala más parsimoniosa de 4 ítems. Además, se compararon las propiedades psicométricas de los modelos potenciales. Posteriormente, la nueva escala se evaluó mediante el análisis factorial confirmatorio. Asimismo, se encontraron relaciones estadísticamente significativas entre la EAPA-T-R y otras dimensiones evaluadas, tales como las características del trabajo, el liderazgo transformacional, el compromiso, la satisfacción laboral y el desempeño subjetivo. Por otra parte, el acoso escolar medió la relación entre el liderazgo transformacional y el agotamiento.

En resumen, el EAPA-T-R mostró buena confiabilidad y validez entre los estudios, apoyando su uso en futuras investigaciones. Se discuten los beneficios de esta escala corta para los estudios con la metodología del diario, y cuando se emplean encuestas a gran escala.

 

Referencia:

A reduced form of the Workplace Bullying Scale – the EAPA-T-R: A useful instrument for daily diary and experience sampling studies

 Autores: Jordi Escartín, Lucas Monzani, Frederick Leong, and Álvaro Rodríguez-Carballeira

Work & Stress Vol. 31 , Iss. 1,2017

Disponible en:

http://www.tandfonline.com/toc/twst20/31/1

Indicador de alerta de riesgos psicosociales
18 Abr

Indicador de alerta de riesgos psicosociales

Esta herramienta viene en forma de una tabla para ser cumplimentada por un pequeño grupo de personas representativo de la empresa. La tabla se compone de un cierto número de indicadores. Se refiere a datos disponibles en la empresa tales como el absentismo, o el número de accidentes de trabajo.   Otros indicadores se basan en una evaluación más cualitativa de la situación y exige que las personas que cumplimentan la herramienta han de discutir y ponerse de acuerdo sobre cómo valoran la situación.

La herramienta sirve para realizar un prediagnóstico de situación, previo a la evaluación de riesgos.

Los indicadores toman en consideración principalmente el impacto de los riesgos psicosociales (como el absentismo) y no el origen de los riesgos psicosociales

(las condiciones de trabajo) que deben ser identificados en la evaluación de riesgos.

Los indicadores están, o bien relacionados con el funcionamiento de la empresa (tales como la rotación del personal) o relacionados con la salud mental y física de los miembros de la empresa (como el índice de frecuencia de accidentes) o relacionadas con la aplicación acciones relativas a la prevención de riesgos en la empresa (tales como la existencia de acciones de formación y sensibilización sobre los riesgos psicosociales).

Prácticamente, la herramienta consta de dos partes. Un  Módulo 1 que debe ser cumplimentado en todos los casos y en base a los resultados obtenidos se recomendará o no la cumplimentación de un Módulo 2. Este módulo es más detallado y permite un prediagnóstico más fino, lo que facilitará una mejor evaluación de los riesgos.

Referencia:

Indicateur d’alerte des risques psychosociaux au travail: mode d’emploi et outil

Autores:

Valérie Flohimont, Monique Ramioul, Martin Desseiles, Joëlle Berrewaerts, Ir. Jan Van Peteghem, Charlotte Lambert.

Service Public Federal Emploi, Travail et Concertation Sociale. Bruxelles

La herramienta y la explicación sobre su forma de uso están disponibles en:

http://www.emploi.belgique.be/publicationDefault.aspx?id=44167

Algunas orientaciones para evaluar los factores de riesgo psicosocial
22 Feb

Algunas orientaciones para evaluar los factores de riesgo psicosocial

La publicación del INSHT, una edición ampliada en 2015, intenta dar respuesta a numerosas preguntas sobre evaluación de factores de riesgo psicosociales, que se les ha planteado a los autores a través de varios canales: revisión de las consultas llegadas al INSHT en materia psicosocial en los últimos años, la consulta de los apartados de “preguntas frecuentes” en diversas páginas web de Prevención de Riesgos Laborales (PRL) y publicaciones específicas, recopilación de preguntas frecuentemente planteadas directamente los autores, entre otras.

Y como explican los autores “Para no hacer una simple enumeración de preguntas y respuestas, estas se han clasificado según qué fase del proceso de evaluación se vea fundamental: identificación de los factores de riesgo, elección de la metodología, técnicas e instrumentos que se han de aplicar. planificación y realización del trabajo de campo. análisis de los resultados y elaboración de un informe. elaboración y puesta en marcha de un programa de intervención. seguimiento y control de las medidas adoptadas”.

 

Referencia

Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (2015). Algunas orientaciones para evaluar los factores de riesgo psicosocial (edición ampliada 2015). Madrid: Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo.

Disponible en:

http://www.insht.es/InshtWeb/Contenidos/Documentacion/FICHAS%20DE%20PUBLICACIONES/EN%20CATALOGO/PSICOSOCIOLOGIA/Maqueta%2018%204%20Angel%20lara.pdf

El problema con el análisis de causas raíces (root cause análisis)
15 Feb

El problema con el análisis de causas raíces (root cause análisis)

En este artículo se propone que el análisis de causas raíces de incidentes (ACR) tiene un valor potencial de interés en el sector de la salud, pero se afirma que este análisis ha sido ampliamente aplicado sin prestar suficiente atención a lo que lo hace funcionar en sus contextos de origen y sin adecuación a los aspectos específicos del sector de la asistencia sanitaria. Como resultado, su potencial no ha sido desarrollado. En el artículo se identifican ocho desafíos que presenta el uso del ACR en este sector y ofrece algunas propuestas sobre cómo mejorar el aprendizaje sobre los incidentes. A continuación ofrecemos un amplio resumen del mismo.

 

El problema

La insalubre búsqueda de la causa raíz

El primer problema con el ACR es su nombre. Insinúa que se puede encontrar una sola causa raíz (o un pequeño número de causas), el término “análisis de causa raíz” promueve una visión reduccionista defectuosa. La investigación de incidentes después de un evento adverso tiene por objeto identificar los factores latentes y activos que contribuyen a la génesis de un evento adverso particular, pero con demasiada frecuencia resulta en una narración lineal que no toma en consideración elementos más complejos y potencialmente fructíferos de múltiples e interactuantes contribuciones a cómo los sucesos se producen realmente. Esta es una tendencia exacerbada por el uso de algunas técnicas de ACR (como las líneas de tiempo o los “cinco por qué”) que tienden a favorecer una narrativa temporal en lugar de una visión de sistemas más amplia.

Calidad cuestionable de las investigaciones ACR

Una vez que un suceso adverso se clasifica como cumpliendo con la definición de un incidente grave, se supone que un ACR implica la convocación de un equipo de investigación multidisciplinar calificado, preferiblemente con representantes del personal de gestión de riesgos y equipos clínicos. A lo largo de un plazo predefinido, este equipo recopila y analiza datos y formula un plan de acción. Sin embargo, abundan los desafíos relacionados con la calidad de este proceso. La tarea que afronta el equipo de investigación está lejos de ser sencilla: los acontecimientos subyacentes a un incidente tienen que ser reconstruidos a partir de diferentes fuentes con diversos grados de fiabilidad, utilidad y accesibilidad, desde registros hospitalarios, entrevistas y declaraciones del personal hasta registros de rotación del personal.
La información obtenida directamente de los trabajadores está influenciada por su disposición y habilidad para proporcionar datos relevantes y por naturaleza de las relaciones y conversaciones entre los investigadores y otras partes interesadas. La participación de los pacientes y las familias afectadas por el incidente es sumamente variable, y sólo se dispone de una orientación limitada basada en datos probatorios sobre la mejor manera de hacerlo. Sin embargo, a pesar de las complejidades, sensibilidades y retos de este trabajo, los ACRs en la atención de la salud son realizados por equipos locales, no por expertos en accidentes que son competentes en técnicas de pensamiento sistémico y factores humanos, entrevistas cognitivas, participación del personal y análisis de datos que son característicos de otros sectores de alto riesgo.

 

Secuestro político

Limitados por estrictos plazos, distorsionados por el sesgo retrospectivo y la falta de independencia de la organización donde se desarrolló el evento, las investigaciones ACR en la asistencia sanitaria a menudo terminan un compromiso entre la “profundidad de los datos y la precisión de la investigación”. El problema está en que se realiza una investigación a tiempo y se produce un informe de riesgo, que se ve como el producto final en lugar de el comienzo de un ciclo de aprendizaje. Los informes, influidos por la necesidad de preservar las relaciones interpersonales y por las tensiones jerárquicas y los intereses partidarios, pueden no reflejar siempre el contenido de las discusiones durante las investigaciones ni las realidades de lo sucedido. Los equipos de investigación pueden terminar su análisis, una vez que hayan alcanzado una causa de conveniencia mutua, tal vez un análisis que corrije las causas (y por lo tanto las soluciones) que se consideran más allá de las competencias de la organización y que obstruyen las dinámicas organizativas y sociopolíticas más profundas .

Controles de riesgo mal diseñados o implementados

El objetivo clave de la investigación ACR es evitar que sucesos similares se repitan. Sin embargo, pocos estudios han investigado la naturaleza y la efectividad de las estrategias de control de riesgos derivadas de las investigaciones de ACR en el sector de la salud. La evidencia disponible apunta a la tendencia endémica de los investigadores a conformarse con soluciones administrativas y tal vez “más débiles” en lugar de aquellas que abordan las causas latentes, como la tecnología mal diseñada o los sistemas operativos defectuosos. Una vez más, algunas de las razones de esto radican en la limitada experiencia de los equipos locales de investigación, en la selección y diseño de controles de riesgo apropiados. Sólo se dispone de una guía limitada y lo que está disponible puede no estar lo suficientemente atento a las especificidades del contexto de la atención sanitaria. Sin embargo, las acciones correctivas mal diseñadas o ineficaces pueden hacer daño. Entre otras consecuencias no deseadas, el desplazamiento del riesgo, cuando los intentos de mitigar un riesgo pueden crear nuevos riesgos. Las acciones recomendadas también pueden , naturalmente, resultar en falta de cambios, especialmente (pero no sólo) cuando los altos directivos no participan en la generación de planes de acción y no apoyan su implementación. A pesar del tiempo y el esfuerzo invertido en la investigación ACR, existen pocos incentivos para el seguimiento oficial de los planes de acción: las estimaciones de tasas de implementación varían entre 45% y 70%.

Procesos de retroalimentación que funcionan mal

Para que el ocurra el aprendizaje, deben cumplirse varias condiciones. Entre las más importantes se encuentran el intercambio de los resultados del análisis de incidentes con los involucrados, los que informaron y los que probablemente se verán afectados en el futuro, especialmente en la implementación de las recomendaciones. La evidencia en otros campos sugiere que el aprendizaje de los acontecimientos no ocurre por sí mismo: se necesita una disposición tanto para difundir los hallazgos, como para asegurar que las acciones recomendadas sean acentuadas y realizables. Sin embargo, tal como se practica actualmente, los mecanismos de retroalimentación en las intervenciones de ACR en el sector de la salud funcionan mal, contribuyendo al desencanto del personal y frustrando el tipo de aprendizaje de doble circuito necesario para asegurar el cambio.

Análisis desagregado se centrado en organizaciones e incidentes individuales

El enfoque actual del ACR favorece la investigación de incidentes individuales aisladamente y dentro de organizaciones concretas. La consiguiente tendencia a generar planes de acción localizados, que no se comparten más ampliamente puede resultar en la falta de difusión del aprendizaje dolorosamente adquirido y abordar las preocupaciones más profundas, institucionalmente arraigadas de seguridad de los pacientes. El análisis de un solo incidente también frustra la capacidad de la organización para evaluar su vulnerabilidad a eventos recurrentes. La incapacidad de las organizaciones para dar prioridad a las acciones de manera efectiva, puede conducir a un compromiso injustificado de recursos para evitar eventos muy raros y específicos, en lugar de abordar las condiciones que permitieron que el suceso ocurriera. Aunque en algunos países existen mecanismos para agregar el aprendizaje de los incidentes y crear alertas, su impacto hasta la fecha ha sido limitado: sucesos similares son recurrentes a menudo en mismas organizaciones o similares, lo que sugiere que no se aprende ni en, ni entre organizaciones.

Confusión sobre la culpa

A pesar de que en el sector de la asistencia sanitaria a menudo se exhorta a adoptar una cultura de “no culpar”, la medida en que esto se basa en una comprensión correcta de lo que sucede en otras industrias de alto riesgo es cuestionable. Los investigadores de otros sectores no se proponen asignar culpas, pero eso no significa que la culpabilidad individual o organizacional sea secuestrada para siempre. La gran mayoría de los descuidos y otros errores, son el resultado de defectos de los sistemas que necesitan ser corregidos, pero cuando se encuentran transgresiones flagrantes, negligencia o comportamiento inaceptable, es incorrecto descartar la rendición de cuentas. Tampoco es la no-culpa la realidad en la práctica, ya que los procesos disciplinarios, institucionales y legales (civiles y criminales) continúan operando y son altamente visibles para los profesionales de la salud y los administradores, pero pueden parecer arbitrarios e insatisfactorios tanto para ellos como para los pacientes y las familias . En muchas organizaciones se promueve cada vez más una “cultura justa” para equilibrar la disparidad entre la culpa individual y la rendición de cuentas de la organización. Este enfoque, sin embargo, tiene sus propios cuando se aplica a la investigación de incidentes en la asistencia sanitaria. Por ejemplo, algunas de las características más visibles de la filosofía de la cultura justa en la investigación de incidentes, son el uso de algoritmos prescriptivos y herramientas de decisión (como el árbol de culpabilidad) para objetivar la culpabilidad. Tal “lógica de cálculo” puede implicar que las acciones cometidas por el personal son binarias (aceptables o inaceptables) sin una apropiada apreciación del desorden del sistema en el cual la acción ocurrió.

El problema de muchas manos

El método de ACR se encuentra cuestionado por el problema de muchas manos, esto es, que muchos actores y sus acciones pueden contribuir a un resultado y, sin embargo, ningún individuo es responsable ni del resultado, ni de la solución de los problemas que lo causaron. Este problema, que es endémico en la asistencia sanitaria, dificulta abordar los peligros que surgen a nivel del sistema, ya que muchos de los actores implicados en los peligros -incluyendo, por ejemplo, los proveedores de medicicamentos y equipo- están fuera del control directo de las organizaciones individuales. Las investigaciones de ACR pueden fallar en el momento de asignar la responsabilidad a tales actores, en lugar de reconducir la responsabilidad a la organización donde ocurrió el incidente. Estas organizaciones carecen típicamente del mandato legal, de los recursos y de la autoridad estructural necesarios para hacer los cambios requeridos.

Posibles mejoras

El primer paso para obtener mejoras es probable que implique la profesionalización de la investigación de incidentes: quienes la llevan a cabo necesitan conocimientos especializados en teorías subyacentes, ergonomía, factores humanos y experiencia práctica de los métodos analíticos.
En segundo lugar, el papel de los pacientes y los familiares en el proceso de investigación debe ser reconocido y valorado. Dicho compromiso tiene el potencial de generar una perspectiva única del servicio proporcionado, desde la perspectiva del usuario final y puede fomentar un diálogo que sea informativo, tanto para el análisis causal como para el diseño de controles de riesgo. Es necesario considerar la preparación psicológica y emocional de los pacientes y las familias involucradas en el proceso de investigación, junto con la madurez y capacidad de la organización para facilitar este proceso dentro del marco legal apropiado. La transparencia en el nivel acordado de participación es primordial desde el principio y los resultados de las investigaciones deben estar a disposición de los pacientes y sus familiares, aunque todavía no se dispone de claridad sobre la mejor manera de hacerlo.
En tercer lugar, es necesario comprender mejor el papel de la culpa. La disonancia causada por los reclamos de no-culpa o incluso la cultura justa y la realidad es una fuente de confusión y angustia en relación con las intervenciones de ACR. Para abordar las confusiones actuales, es necesario clarificar la distribución de la responsabilidad entre los órganos que investigan los incidentes (cuyo principal mandato sería promover el aprendizaje) y otros órganos (incluidos los legisladores profesionales y los tribunales) y en qué casos el órgano de investigación debe hacer recomendaciones.
En cuarto lugar, el sector de la atención sanitaria debe centrarse cada vez más en el análisis agregado de los incidentes. Una visión de este tipo de incidentes puede facilitar la priorización de las intervenciones, sobre la base de los daños asociados con los incidentes y también sobre los riesgos asociados. Los análisis agregados pueden realizarse en numerosos niveles de la jerarquía organizacional, por ejemplo, el micro (dentro de un departamento) y el nivel meso (organizacional). A nivel nacional, los análisis agregados suponen una manera de identificar temas comunes a través de incidentes similares y aparentemente más dispares y pueden también servir como un medio para generar acciones, que requieren esfuerzos colaborativos entre las organizaciones sanitarias o entre la industria y el sector de la atención sanitaria. Un ejemplo podría ser, el rediseño de productos, una solución que puede no identificarse mediante el análisis de un solo incidente dentro de un departamento, pero que puede revelarse como un tema recurrente al analizar múltiples incidentes en muchas organizaciones. En relación con esto, el sector de la atención sanitaria necesita urgentemente desarrollar y evaluar métodos mucho mejores para diseñar controles de riesgo y otras acciones de mejora. Una posibilidad que podría evaluarse, por ejemplo, es la de una jerarquía de controles de riesgo. Más ampliamente, el uso de la vigilancia activa de los problemas que ya se han detectado y el control de la efectividad de los controles de riesgos deben convertirse en una parte rutinaria del proceso de gestión de riesgos después de las intervenciones de ACR. El sector de la atención sanitaria también necesita mejorar notablemente su capacidad para evaluar, conservar y compartir estos controles de riesgo. Este enfoque ayudaría a abordar el problema de que las organizaciones tienden a reinventar constantemente los controles de riesgo, lo que resulta en el despilfarro y la creación de nuevos riesgos. Una base de datos, fácilmente accesible, con descripciones de controles y contextos de riesgo permitiría compartir ampliamente las lecciones aprendidas de una intervención de ACR y apoyar un enfoque participativo para el aprendizaje organizacional.
Por último, la atención sanitaria debe hacer más para detectar riesgos y evaluar los riesgos de manera proactiva. La metodología de ACR es esencialmente retrospectiva y depende crucialmente de que un incidente sea reconocido como tal, pero esto puede no suceder, por una variedad de razones: el personal de salud puede haberse habituado a determinadas prácticas o resultados, o puede que el miedo y otras emociones negativas desalienten la presentación de informes. A pesar de que las intervenciones de ACRs fueron importadas de otros sectores de alto riesgo, las otras herramientas y técnicas comúnmente utilizadas en esos sectores para evaluar los sistemas y garantizar su seguridad antes de que un incidente haya ocurrido-como el análisis de modos de fallos y de efectos (FMEA), el análisis de tareas jerarquizadas y otros, han recibido una menor atención. El FMEA en particular, puede ser especialmente útil para una rigurosa evaluación proactiva del riesgo, de unos pocos pero prioritarios riesgos. Para que el sector de la asistencia sanitaria se convierta verdaderamente en un sistema de aprendizaje, es necesario actuar en múltiples niveles. Las intervenciones de ACR han dominado durante demasiado tiempo como el principal medio de generar aprendizaje. Ha llegado el momento de reconocer tanto sus oportunidades como sus límites.
• El método de ACR es una técnica de investigación de incidentes prometedora prestada de otras industrias de alto riesgo, pero que no ha logrado cumplir con su potencial en el sector de la asistencia sanitaria.
• Un problema clave con el ACR es su nombre, lo que implica una causa singular y lineal.
• Otros problemas incluyen la cuestionable calidad de muchas intervenciones de ACR, su susceptibilidad al secuestro político, su tendencia a producir malos controles de riesgo, el mal funcionamiento de los bucles de retroalimentación, la falta de agregación del aprendizaje a través de incidentes y confusión sobre culpa y responsabilidad.
• La implementación y la evaluación de los controles de riesgo para eliminar o minimizar los peligros identificados deben convertirse en una característica más visible del proceso metodológico de ACR.
• Para maximizar el aprendizaje, las lecciones aprendidas de los incidentes, las descripciones de los controles de riesgo implementados y su efectividad necesitan ser compartidas dentro y entre las organizaciones.
Referencia:
The problem with root cause analysis

Autores: Mohammad Farhad Peerally, Susan Carr, Justin Waring, Mary Dixon-Woods

BMJ Qual Saf 2016;0:1–6

Disponible en:
http://qualitysafety.bmj.com/content/early/2016/06/23/bmjqs-2016-005511.full

La Evaluación de riesgos en salud. Guía metodológica y aplicaciones prácticas
09 Dic

La Evaluación de riesgos en salud. Guía metodológica y aplicaciones prácticas

Esta Guía es el resultado de la colaboración entre la Sociedad Española de Sanidad Ambiental (SESA) y la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP) en un esfuerzo conjunto para dotar a los técnicos de salud ambiental de herramientas que le permitan llevar a cabo una evaluación de riesgos ambientales. Esta orientación de la Guía a la evaluación de los riesgos ambientales y específicamente a los riesgos químicos, no significa que no sea de utilidad para quienes dedican sus esfuerzos a la evaluación de riesgos químicos en los lugares de trabajo. Pensamos, por el contrario, que las estrategias de evaluación de riesgos químicos, ya sean ambientales o laborales comparten filosofías, procedimientos y criterios de evaluación de utilidad para ambos campos de actuación. Además, la presente quía tiene el interés de estar inspirada en procedimientos de evaluación contrastados y de referencia mundial.

La Guía tiene como objetivos principales:

  • Facilitar la caracterización de los impactos potenciales para la salud humana de un proyecto previa su implementación, en especial los sometidos a Evaluación de Impacto Ambiental
  • Específicamente enfocada a caracterizar los posibles riesgos relacionados con la exposición humana a sustancias químicas
  • Integración de procedimientos de evaluación de riesgos para la salud (ERS) de referencia mundial y adaptación a nuestro contexto y normativa.

La guía se desarrolla a lo largo de una serie de capítulos teórico-prácticos siguiendo la estructura habitual de los procesos de evaluación: identificación de peligros, evaluación de la exposición, caracterización de peligros (evaluación dosis-respuesta), caracterización de riesgos. Contiene, además, un interesante capítulo dedicado a la comunicación del riesgo y una serie de casos prácticos:

  • Caracterización de la exposición de la población a contaminantes procedentes de procesos de incineración en Valencia
  • Evaluación de riesgo para la salud en un sitio metalúrgico contaminado con plomo en México
  • Evaluación del riesgo asociado a la exposición de compuestos orgánicos volátiles en la atmósfera de municipios cercanos al complejo industrial de Tarragona Evaluación del riesgo por exposición a trihalometanos procedentes del agua de consumo en la Comunidad Autónoma Vasca
  • Evaluación del riesgo por la exposición al plomo dentro de casa en EE.UU.

Referencia:

La Evaluación de riesgos en salud. Guía metodológica. Aplicaciones prácticas de la metodología de Evaluación de riesgos en salud por exposición a químicos. Madrid. Sociedad Española de Sanidad Ambiental y Escuela Andaluza de Salud Pública. Serie “De aeribus, aquis et locis”, nº 3. 2016

Autores: Martín-Olmedo P, Carroquino Saltó MJ, Ordóñez Iriarte JM, Moya J

Disponible en:

http://www.sanidadambiental.com/wp-content/uploads/2016/11/LA-EVALUACION-DE-RIESGOS-EN-SALUD.pdf

Cibersal
CiberSal quiere ser un proyecto colectivo, con una vocación explícita de funcionamiento basado en la participación activa de los integrantes de la comunidad, por lo que se apoya en un entorno virtual con todas las herramientas necesarias para favorecer la interacción y la cooperación.
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